Instrumentos

Aquí encontrarás una descripción de los instrumentos que utilizamos en el grupo: guitarra, charango, bombo y zampoña.


Guitarra criolla

La guitarra es un instrumento musical de cuerda pulsada, compuesto de una caja de madera con un agujero acústico en el centro de la tapa, seis cuerdas (Mi, La, Re, Sol, Si y Mi) y un mástil con trastes paralelos. Es el instrumento más extendido por todo el mundo. Sus orígenes aún no están muy claros. Existen teorías que defienden que el instrumento antecesor de la guitarra fue introducido en España durante la invasión de los moros en el Siglo VIII, sin embargo, otras teorías defienden que sus orígenes se remontan hasta la época de los griegos, los cuales crearon un instrumento con cierta apariencia a la guitarra actual aunque de bordes rectos y 4 cuerdas que fue copiado y modificado por los romanos y que, según otros autores, fue el que se introdujo en España por el año 400 a.c. Pero también existen documentos que prueban que en época de los Hititas (1.300 a.c.), ya existía un instrumento de 4 cuerdas que, además, presentaba unos bordes curvos. Sea cual sea su origen, fué a finales del Siglo XVIII y principios del Siglo XIX cuando apareció la primera guitarra con una apariencia muy similar a la actual guitarra clásica, de la cual han derivado las demás guitarras que, hoy en día, existen La guitarra "criolla" es el instrumento musical típico de nuestro campo, también llamado vihuela. Primitivamente tenía cuatro cuerdas y era el instrumento del pueblo, usado para acompañar cantos. La vihuela primitiva era la preferida de la aristocracia; mayor que la guitarra de seis cuerdas. Actualmente la guitarra criolla se utiliza en casi todas las danzas nativas, ya sea como instrumento solista o de acompañamiento.

Charango

Es un instrumento musical de cuerdas pulsadas (cordófono) de plena vigencia en las áreas culturales influenciadas por los quechuas y aymaras del cono sur de América del Sur. Posee 10 cuerdas, las que se organizan en 5 órdenes dobles (Sol, Do, Mi, La, Mi). Tiene la forma de una guitarra pequeña cuyo tamaño aproximado es de unos 60 centímetros de largo. Es fundamentalmente un instrumento de acompañamiento, aunque cada vez es más frecuente la presencia de interpretes solistas que incorporan a su repertorio las más diversas melodías, desde las piezas campesinas más alejadas de la influencia urbana, pasando por un gran cancionero de música andina, hasta complicadas interpretaciones del repertorio musical contemporáneo. El charango ha tenido una enorme difusión a partir de los años 70, sobre todo en los países en que la influencia quechua-aymara es más fuerte: Bolivia, Perú, Chile y Argentina. El uso del quirquincho, armadillo o mulita para construir la caja del charango ya es cosa del pasado. La caja hecha de esta manera, por la naturaleza estriada de la caparazón del quirquincho, tiende con el tiempo y la tensión de las cuerdas a ceder, por lo cual el instrumento se arquea con facilidad. Los luthiers han logrado un alto grado de perfección en la construcción de charangos con caja de madera y no se justifica en nuestros tiempos recurrir a una práctica que probablemente en tiempos de nuestros abuelos tuvo alguna justificación. Hacerlo hoy no es recomendable por el sacrificio del animal. En muchos lugares esta prohibida la comercialización de este tipo de charango.

Siku

Es un instrumento ancestral tocado en toda la cordillera. Asume diferentes nombres y formas. La denominación de Siku parte de la modalidad tocada por los Aymaras. Los nombres más comunes son antara (en quechua) y zampoña (en Castellano). Los sikus más "puros" conservan la escala pentatónica. Comúnmente están divididos en dos amarros que se complementan alternando la escala. Estas dos mitades representan la parte masculina y femenina del instrumento, la "ira" (que es la guía) y el "arka". En el ámbito de los pueblos puneños ejecutan las "sikureadas", donde se toca en grandes grupos de músicos divididos en dos partes que se llaman "tropas". Tambien se lo utiliza como instrumento solista, o acompañados por otros músicos. En campos y montañas la gente aprende a tocarla de "oido" y su sonido tiene mucho de inspiración personal que se complementa con su entorno.

Bombo

Es un tambor construido por un cuerpo cilíndrico de madera, sobre cuyos extremos se extienden dos membranas de cuero de oveja o de cabra, que llevan cosido un arquito en el borde. Una varilla de madera bordea por encima el perímetro de cada parche, ajustándolo contra el cuerpo. Entre ambas varillas o aros se realiza una atadura con tiento en forma de zigzag, de modo de mantener estirados los parches. La tensión de los mismos se puede regular por medio de anillos de cuero que unen de a dos las ataduras. Se percute con dos mazos.El cuerpo del bombo está constituido de madera de ceibo, de sauce de cardón, o de árboles locales que una vez trabajados son difíciles de catalogar. La fabricación del cuerpo es una tarea muy difícil ya que es necesario ahuecar el tronco del árbol hasta lograr un espesor aproximadamente de un centímetro, por ello los trabajos en serie de estas piezas han incorporado el empleo de madera terciada.Otro componente del bombo son sus membranas. Realizadas con cuero de ovejas, cabras, vizcachas guanacos, puma, etc. Se extiende sobre un marco en forma de aro al que van enrollados y cosidos.Los tensores, presilla, afinadores, etc. son generalmente de cuero vacuno. Este instrumento tiene una sonoridad capaz de oírse a varias leguas, de allí el nombre legüero. El bombo criollo, como es su denominación, se clasifica dentro de los membranófonos de golpe directo enmarcado. El bombo es un instrumento muy difundido en la región del noroeste y en el centro del país. Generalmente se utiliza para acompañar canciones y danzas y su función es eminentemente rítmica. Forma parte, a menudo, de conjuntos instrumentales de carácter recreativo y además acompaña las procesiones en los denominados "misachicos" de los pueblo.



El Poncho Tucumano

Los estudiosos de las tradiciones sostienen que es una especie de hijo de la capa española y del unku incaico, una prenda formada por dos paños rectangulares cosidos. La vistieron unitarios y federales; próceres de la Independencia y la soldadesca en los fortines durante la campaña del Desierto; los peones de estancia los usaban para abrigarse cuando debían pasar una noche al sereno mientras que sus patrones los vestían como prendas de gala. La historia del poncho está profundamente ligada a la de los hombres que forjaron el país. Y cada región tiene su prenda distintiva.




El poncho tucumano se caracteriza por el color terroso y por guardas bordó. Estas características no son caprichosas, sino el producto de una larga investigación que realizó durante la década del 60 y comienzos de los 70 Leopoldo Guillermo Cúneo.

Cúneo, hablando con los lugareños en varios viajes que realizó a los Valles Calchaquíes, fue encontrando coincidencias en que el poncho que se usaba en estas tierras era de color “tirando a vicuña” y que tenía guardas bordó. Con sus estudios, hizo una presentación en la entonces Secretaría de Difusión y Turismo en 1972, que estaba a cargo de Miguel Angel Cosiansi. El poncho fue oficializado mediante resolución 2988/1 en 1975. El 15 de julio de ese año, en la V Feria Artesanal de Tucumán, el poncho fue presentado y bendecido por el padre Alfredo Posadas. Lo tenía puesto en esa ocasión Vicente Caro, quien fue presidente durante muchos años de la Agrupación Tradicionalista Gregorio Aráoz de La Madrid. Ese poncho bendecido es el que conservan los hijos de Leopoldo Cúneo.

El color predominante del poncho se debe a los materiales que tenían a mano los indígenas y los primeros criollos del territorio provincial: lanas de vicuñas, de llamas y de guanacos. El bordó, a su vez, está inspirado en la cerámica Quilmes y en el color principal de la tejeduría colonial, según las averiguaciones que hizo Leopoldo Cúneo.

A 29 años de aquella resolución, La Legislatura provincial sancionó una ley por la cual se instituyó el Día del Poncho Tucumán, cuya fecha, sin embargo, todavía no se estableció. En la misma norma se establecieron las características que tiene que tener el poncho y que son similares a las que propuso Cúneo.La ley dice que la prenda debe ser de color castaño y llevar, a los costados, una franja gruesa y otras dos finas de color bordó, al igual que el cuello y una franja fina que va alrededor de la prenda. Su origen se basó en la mezcla de marrones de las distintas variedades de animales de nuestros cerros, como: la Vicuña, el Guanaco, y la Llama, al que se le suma el color de la tierra, con la que los indios Quilmes hacían sus trabajos de alfarería consistentes en botijas y tinajas de barro cocido de regular tamaño, redondas y de cuello corto y angosto, las que eran adornadas con pinturas geométricas de color bordó. Estos tintes bordó los aborígenes los conseguían de los árboles propios de la zona. Pero, la industrialización del poncho jugó una mala pasada a las intenciones de los legisladores, ya que el castaño se convirtió en un “camel” y el bordó se transformó en “sangre de buey”.

Para la confección del poncho tucumano, en el siglo XIX, se utilizaba lana de las ovejas que se crían en los Valles Calchaquíes, según dejó escrito Leocadio Guillermo Cúneo en sus documentos.Para darle el color castaño o marrón tirando a vicuña se empleaba la cáscara del fruto del nogal (nuez) una vez que está seco y se hacía hervir con agua. El color bordó se producía con la raíz de socondo, una enredadera común de la zona. Se molía la raíz cuando estaba seca y luego se ponía a hervir. Después se colaba con un lienzo.El proceso de teñido era el siguiente: se dejaba la lana durante tres días en alumbre de castilla con agua fría. Se usaba dos puñados de alumbre para cinco kilogramos de lana.Completado ese ciclo, se pasaba la lana a un recipiente que contenía las tinturas (el agua teñida con la cáscara del fruto del nogal y el socondo colado). Se hacía hervir durante por lo menos media hora y se le agregaba vinagre para fijar el color.Actualmente en los Valles se sigue usando el teñido con vegetales, pero se prefiere las anilinas industriales si se logra el mismo color.